Gáldar, Gran Canaria | 2014 © Samuel Mederos
Bar Restaurante La Parada, especialidad en pata de cerdo y tapas variadas.
Gáldar, Gran Canaria | 2014 © Samuel Mederos
Bar Restaurante La Parada, especialidad en pata de cerdo y tapas variadas.
Barranco de Guiniguada, Gran Canaria | 2021 © Samuel Mederos
El Barranco de Guiniguada nace en el centro de la isla a unos 1850 metros y se desarrolla hacia la capital Gran Canaria. En su recorrido de unos 22 kilómetros se encuentra con los municipios de Vega de San Mateo, Santa Brígida y Las Palmas de Gran Canaria, en los cuales forma diversos valles donde abundan los cultivos dispuestos en bancales y pequeños caseríos.
La cuenca del Guiniguada acoge a una población que ronda las 380.000 personas, suponiendo aproximadamente el 50% de la población total de la isla.
Se cree que el barranco Guiniguada marcaba la línea que separaba los dos guanartematos (Gáldar y Telde) que existían en Gran Canaria justo antes de la conquista castellana. Ocurriese así o no, lo cierto es que fue en su desembocadura donde la expedición comandada por Juan Rejón fundó el Real de Las Palmas y donde poco tiempo después tendría lugar la batalla del Guiniguada, que proporcionaría a los castellanos el control de la esquina noreste de la isla.
Montaña de Ajodar soberbia
sobra de la antigua Agáldar;
donde varios de sus barrios,
yacen por su larga falda.
El volcán de Montañon Negro, el cono de piroclastos (piedras de fuego) más importante de las Cumbres de Gran Canaria, ocupa el peldaño más alto de una alineada escalera de cuatro cráteres situados en el noroeste cumbrero.
Generados por un mismo proceso eruptivo, los más bajos (el de Los Berrazales y el Hondo, en el Valle de Fagagesto) se caracterizan por la emisión de fluidas coladas lávicas que, unidas, cayeron sobre el Valle de Agaete discurriendo por él hasta el mar.
En los más altos predominó la mecánica explosiva que dio lugar a un cráter de gran tamaño en la Caldera de los Pinos de Gáldar, y a un cono de mayor altura, en el de Montañon Negro. Antes de que sus explosiones cubrieran de picón amplias extensiones de la Cumbre Norte, de este último fluyó una colada cuyas singulares características, excelentemente conservadas, la hacen muy visitada.
De los pinares, que por entonces cubrían la zona se conservó, sepultado en el picón, un pino cuyo tronco fosilizado fue descubierto en 1969 por el Ingeniero de Montes D. Juan Nogales y el Geólogo D.H. Schmincke.
Este hallazgo permitió datar la edad del Montañon Negro mediante el Carbono 14, en 3.100 años.
El Montañon Negro es uno de los últimos volcanes aparecidos en la isla de Gran Canaria unos 3.500 años con sus 1.860 metros de altura. Es un volcán estromboliano que emitió lavas fluidas que se derramaron a favor de la pendiente, originando un canal de varios metros de ancho y entre cuyas coladas sobresalen los centenarios Pinos de Gáldar, ejemplares únicos en la Isla, testigos vivos de las coníferas que, en el pasado, cubrieron las cumbres. El cráter, abierto hacia el Noreste, arrojó enormes cantidades de piroclastos que se mezclaron con los de la Caldera de Los Pinos de Gáldar y cubrieron más de cuatro kilómetros cuadrados.
Estos se vieron muy afectados por la extracción de picón viéndose muy claramente en la montaña. Tanto el Montañon Negro como la caldera de los Pinos de Gáldar, destacan por su singularidad e interés científico dentro de la reconocible alineación de conos y coladas recientes, denominada Montañon Negro, Los Berrazales, y representativas del volcanismo reciente insular en buenas condiciones de conservación.
El paisaje vegetal está dominado por pinos, retamas y por ejemplares de eucaliptos. La aparición de musgos y líquenes, indican que se comienza a colonizar las coladas lávicas recientes por la vegetación, en afán de reconquistar el espacio perdido por la erupción.
El Montañon Negro y la Caldera de los Pinos de Gáldar han sido considerados por el Instituto Tecnológico Geo Minero de España como puntos de interés geológico, en la última edición del mapa geológico de la isla.
Este espacio comprendido dentro del Paisaje Protegido de las Cumbres, se caracteriza por los edificios volcánicos y mantos de lapillis, en el que destaca el conjunto formado por el Montañon Negro y la Caldera de los Pinos de Gáldar, siendo de las manifestaciones volcánicas más recientes de la isla de Gran Canaria y por tanto del ciclo volcánico reciente.
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El 20 de abril de 1902 fue inaugurado el tempo de San Pedro en el Valle de Agaete, las Fiestas del Valle de Agaete datan del 29 de junio de 1929 las cuales se celebran en la actualidad desde esas fechas.
Las Fiestas de San Pedro tienen lugar el 29 de junio en el Valle de Agaete y también el centro de la celebración es la Bajada de La Rama, desde el Pinar de Tamadaba hasta el barrio de San Pedro el 28 de junio.
Como es ya tradición los romeros suben a Tamadaba la noche antes para hacer noche en el pinar para con la llegada del amanecer recoger la rama y bajar al Valle de Agaete para ofrecer la rama en ofrenda al Santo San Pedro. Por el camino que trascurre hasta la pequeña iglesia del Valle se ven personas de todas las edades portar la rama al son de la música de la banda creando un gran ambiente en todo el Valle.
Aunque La Rama del Valle de Agaete es menor que la popular y ya conocida Rama de Agaete también se vive con gran emoción por todo el barrio está festividad recibiendo durante todo el día una gran cantidad de visitantes que se desplazan hasta el Valle para disfrutar del ambiente que se respira en este pequeño lugar al norte de la isla de Gran Canaria.
Cuando dan las doce del medio día la fiesta de la Rama del Valle de Agaete ya suele estar en su punto álgido donde se agrupa la masa de personas con sus ramas en torno a la banda de música haciendo resonar sus caracolas y sus cantos a medida que se va avanzando hasta las puertas de la iglesia donde se encuentra el Santo.
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El Cuervo (Corvux corax) es la especie de mayor tamaño de la familia de los córvidos, y en Canarias se encuentra esta subespecie (Corvus corax canariensis). Es completamente negro, tanto el plumaje como las patas y el pico, lo encontramos en todas las islas del Archipiélago Canario, aunque el número de ejemplares es cada vez menor
Es un ave robusta, de unos 64 cm de longitud y aproximadamente 120-150 cm de envergadura que pesa alrededor de 1 kg. Se le reconoce fácilmente porque tanto las plumas, el pico, las patas como la cola, son de color negro. El plumaje brilla y presenta reflejos metálicos entre verde y violeta azulado. La cola tiene forma de cuña y el pico un poco curvado, largo y fuerte. Las patas también son robustas. Su canto se le conoce por el graznido más potente y frecuente.
Es un ave muy hábil, se alimenta prácticamente de cualquier cosa, desde frutos y semillas, sobre todo en las islas con más vegetación y que antiguamente, cuando el número de ejemplares era considerablemente mayor, llegó a ser un problema para los agricultores; hasta de restos de animales muertos que encuentre e, incluso, es capaz de cazar algunos animales pequeños con su fuerte pico (invertebrados y también vertebrados tales como ratones, conejos, lagartos). Se trata por tanto de una especie omnívora y carroñera.
La hembra suele poner de 3 a 6 huevos, de color azul claro, una vez al año. Los incuba alrededor de 20 días y los polluelos nacen en distintos momentos, lo que conforma el carácter y la jerarquía entre los hermanos. Ambos padres participan tanto en la construcción del nido como en la alimentación de los polluelos, los cuales suelen abandonar el nido entre 38 y 50 días pero siguen siendo alimentados durante meses. Los nidos de los cuervos son reutilizables, así que depende del año o bien lo construyen nuevo, si está muy grande e incómodo, o simplemente lo arreglan. Normalmente lo colocan en salientes o cuevas en altura, algunas veces también sobre un árbol. La época de reproducción se da entre marzo y abril aunque en las islas más orientales pueden adelantarse a febrero. En este periodo realizan una serie de vuelos de apareamiento, acrobacias entre el macho y la hembra, que se separan para finalmente unirse de nuevo.
Sus zonas de habitas las solemos encontrar desde altitudes cercanas al nivel del mar hasta la alta montaña, y, aunque podemos observarle en bosques de pinos y laurisilva, es más habitual que elija zonas rocosas de barrancos, acantilados o montañas donde pueda nidificar.
En Canarias habita en todas las islas, incluyendo los islotes orientales de La Graciosa, Montaña Clara, Alegranza y Lobos. Sin embargo, hay islas en las que se ha constatado una fuerte regresión, sobre todo en Tenerife, y menos drásticamente pero importante, en Gran Canaria y La Palma.
En la actualidad los cuervos de las islas están expuestos a la extinción debido al turismo, los parques eólicos, el abandono de los cultivos, los tendidos eléctricos y las practicas de deportes de aventura en la naturaleza.
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