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martes, 26 de diciembre de 2023

Memoria Rural

Es un término que se utiliza para referirse a la memoria colectiva de las comunidades rurales. Se trata de la suma de los recuerdos, vivencias y tradiciones de las personas que han vivido en el campo, y que se transmiten de generación en generación.

La Memoria Rural es importante porque es una parte fundamental de la identidad de las comunidades rurales. Representa su historia, su cultura y sus valores. También es una fuente de conocimiento y sabiduría que puede ayudar a las generaciones futuras a comprender el mundo rural y su importancia.

La Memoria Rural se puede conservar de diferentes maneras. Una forma es mediante la tradición oral, que consiste en contar historias y leyendas de generación en generación. Otra forma es a través de la documentación escrita, como libros, artículos y fotografías. También se puede conservar mediante el patrimonio material, como construcciones, objetos y tradiciones.

En los últimos años, la Memoria Rural ha adquirido un nuevo protagonismo. Esto se debe a que las comunidades rurales están cambiando a un ritmo acelerado. La urbanización, la globalización y las nuevas tecnologías están poniendo en peligro la transmisión de la Memoria Rural.

En respuesta a este desafío, se han desarrollado diferentes iniciativas para preservar la Memoria Rural. Una de estas iniciativas es la creación de museos y centros culturales dedicados a la cultura rural. Otra iniciativa es el desarrollo de programas educativos que promueven el conocimiento de la Memoria Rural.

La Memoria Rural es un patrimonio valioso que debemos preservar. Es una parte importante de nuestra historia y cultura, y nos ayuda a comprender el mundo rural y su importancia.

Las leyendas e historias que se cuentan de generación en generación en las comunidades rurales, las canciones, bailes y tradiciones que se conservan en el campo.

Las construcciones tradicionales como cuevas o casas de piedra y molinos, los objetos cotidianos que se usas en la labranza o en el hogar, todo eso forma parte importante de la identidad de las comunidades rurales y es un patrimonio valioso que se debe preservar para las generaciones futuras.

Imágenes disponibles en: Memoria Rural | Memoria Rural 1 | Memoria Rural 2

jueves, 2 de julio de 2020

Las Eras


Las Eras son unas construcciones agrícolas de tipo circular, que generalmente están hechas o de tierra batida o de piedra y cal. Se utiliza para pisar la mieses, bien con una yunta de bueyes o con una serie de caballos que dan vueltas en el círculo pisando la paja del cereal, para separar ésta del grano del trigo, la cebada o cualquier otro cereal. Una vez terminada esta labor se aventa la paja con una horqueta u horquetón para que el viento separe el resto de la paja del grano.


Por último se recoge el grano en saco y se traslada al molino para su transformación en harina. Eran muy frecuentes sus construcciones junto a las casas.


En nuestra zona apenas se encuentran tierras endurecidas como antaño, y se mantienen aquellas que fueron empedradas en su momento. Las Eras están situadas en zonas bien ventiladas, donde la marea, viento suave, le ayude a realizar la labor de aventar, para separar la paja del grano. Por lo general su uso era comunal. Muchas de las Eras se encuentran en zonas de medianías y a veces a resguardo de barrancos cerca del mar. Las especies cultivadas eran por lo general trigo, cebada y en ocasiones centeno.

Imágenes disponibles en: Shutterstock & GettyImages

lunes, 2 de septiembre de 2019

domingo, 9 de octubre de 2016

El trigo en Canarias


Desde la más remota antigüedad, una de las bases de la alimentación humana ha sido el trigo. Entre los restos de antiguas civilizaciones han sido hallados granos de este cereal, así como piedras utilizadas para molerlo.
Su cultivo está unido, históricamente, al nacimiento de las poblaciones agrícolas sedentarias, y su empleo como elemento de nutrición para el hombre y para los animales domésticos se ha considerado siempre de la mayor importancia.
El trigo y las demás plantas cereales tanto como cebada, centeno, avena, maíz, arroz han de ser estudiados con el interés que merece su gran utilidad.


Es difícil concebir una comida sin pan. Casi siempre, el pan que comemos se ha elaborado de harina de trigo. Sin embargo, harinas de centeno, avena, maíz siguen empleándose.
Este vegetal se siembra en tierras preparadas mediante operaciones anteriores: arado, abonado con productos ricos en sales minerales que le sirvan de primer alimento, etc.
La siembra se realiza en el otoño, casi siempre. En algunas regiones de clima húmedo y cálido puede hacerse en la primavera.


De cada grano germinado salen varios tallos que aparecen sobre el nivel del terreno, iniciando un crecimiento que terminará al florecer la planta. Luego, al llegar los calores del verano, madura el fruto a la vez que los tallos y las hojas se secan adquiriendo el color amarillo característico.


Se procede, entonces, a la siega corte de las plantas que se lleva a cabo con hoces de mano o máquinas adecuadas, llamadas segadoras.
Traslado el trigo a lugares apropiados que reciben el nombre de "Eras", se trillan con otras máquinas que dejan los tallos y las hojas cortados (convertidos en paja), y los granos limpios y ensacados. Aún en unos pocos lugares de las Islas se usan caballos para la trilla.
La utilidad principal del trigo es la preparación de pan, después de molerlo para convertir en harina, separando la cáscara o salvado.
La paja se destina a la alimentación y cama del ganado. También para producción de estiércol que sirva de abono.

Dadas las características de la dieta de la población canaria, el cultivo de cereales y legumbres ha sido básico; sin embargo, los factores físicos determinaron la mayor o menor amplitud de los distintos cultivos según las condiciones edafológicas o climáticas.
El sistema agrario de la economía de subsistencia se basaba en el cultivo de papas y cereales, complementado con legumbres.


Los cereales tenían preferencia sobre los demás, pues de su cosecha dependía primordialmente la subsistencia. El nivel de necesidad era tal que el cereal no se panificaba en muchos casos, sino que se consumía directamente después de tostado "gofio", bien en forma de gacha, es decir, mezclado con leche o caldo caliente, y recibía entonces el nombre de escaldón o gofio escaldado; o bien se consumía formando una masa espesa tras amasarse con agua fría, en un lebrillo o en un zurrón, y se comía con el conducto: queso, mojo de pimienta, fruta, etc.


La función de las legumbres era doble; además de su papel alimenticio, constituían un excelente método para recuperar la fertilidad de las tierras debido a su conocida capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico.
En los últimos años asistimos a una paulatina desaparición de los cereales y de las legumbres, enmarcada en la crisis agraria generalizada, particularmente acentuada en la agricultura de secano destinada al consumo interno. Se ha producido el abandono de una amplia superficie de cultivo que antaño, con duras dificultades, abastecía a la población de las Islas, mientras que hoy la práctica totalidad del consumo depende de las importaciones.


Como en el resto de los cereales, hasta comienzo de la década de los años sesenta representaba una importante proporción de la superficie cultivada, que podemos estimar como superior al 15% del total. Abarcaba los suelos más ricos y de mayor humedad en todas las islas del Archipiélago. En Tenerife  se extendía desde Pedro Álvarez, en el Valle de Tegueste, hasta Teno, y en menor medida en el Sur de la isla.
Altitudinalmente, abarcaba desde la zona costera en el Norte hasta los 1.500 m. en el sotavento. Los mayores rendimientos y superficie de cultivo se localizaban en la Vega Lagunera y en Los Rodeos. En La Palma el cultivo del trigo se situaba preferentemente en el NE de la isla, de Mazo a Garafía. En Gran Canaria, las áreas de cultivo estaban localizadas desde los Llanos de Valsequillo a Hoya de Pineda. En el resto de las islas ocupaba también las mejores zonas, y tuvo especial importancia en Fuerteventura, que dedicó una amplia superficie al cultivo hasta los años de la década de los sesenta.
En la actualidad el cultivo del trigo ha pasado a convertirse en una actividad marginal que prosigue en su regresión, por lo que en no muchos años pasará a convertirse en un cultivo anecdótico.

sábado, 18 de enero de 2014

Tienda de aceite y vinagre

Una de las pocas tiendas de aceite y vinagre (que se les suele decir), que quedan en la isla. Se calcula que quedan unas 300 tiendas de este estilo, se le denomina tiendas de aceite y vinagre por la cercanía que suelen tener con los clientes.
En Teror junto a la plaza de la virgen del Pino se encuentra una de ellas, montada antes de la guerra entre 1936 y 1939 estuvo cerrada. Hace doce años cambio de propietario, pero antes se mantuvo y transmitió dentro de la misma familia. En está tienda se puede encontrar productos de consumo diario junto con ricos quesos. Sus estanterias son bastante altas las cuales estan repletas de productos, al igual que su mostrador. Dentro de la misma se encuentran bancos de madera donde las señoras esperan mientras les despachan. Tiene una gran clientela, ya que al estar en un lugar céntrico en uno de los laterales de la iglesia del Pino hace que tanto visitantes como los vecinos pasen por está tienda de camino.