lunes, 29 de abril de 2024

La Trashumancia en Gran Canaria

La trashumancia en Gran Canaria, también conocida como "La Mudá", es una práctica ancestral que consiste en el movimiento estacional de los rebaños de ganado entre pastos, buscando las mejores condiciones climáticas y alimenticias para el desarrollo de los animales. Esta actividad, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 2023, representa un legado cultural y natural de incalculable valor para la isla.

La trashumancia en Gran Canaria se remonta a tiempos prehispánicos, formando parte integral del modo de vida de los antiguos pobladores de la isla. Los aborígenes canarios, conocidos como guanches, ya practicaban la trashumancia, aprovechando los recursos naturales de la isla de manera sostenible.

Tras la conquista española, la trashumancia se mantuvo como una actividad fundamental para la economía y la subsistencia de la población grancanaria. Los pastores, conocidos como "guancheros", guiaban a sus rebaños a través de una extensa red de cañadas y veredas que conectaban diferentes zonas de la isla.

A pesar de los cambios sociales y económicos que ha experimentado Gran Canaria a lo largo de los siglos, la trashumancia ha persistido hasta nuestros días. Hoy en día, quedan alrededor de 300 pastores que continúan practicando esta tradición ancestral, contribuyendo a la conservación del medio ambiente y al mantenimiento de la biodiversidad de la isla.

La trashumancia en Gran Canaria representa mucho más que una simple actividad ganadera. Es un símbolo de la identidad cultural de la isla, un reflejo de la profunda conexión que existe entre el ser humano y la naturaleza.

Los pastores trashumantes son guardianes de un saber ancestral que se ha transmitido de generación en generación. Su conocimiento del territorio, de los ciclos naturales y del comportamiento animal es invaluable para la gestión del medio ambiente y para la conservación de los paisajes rurales de Gran Canaria.

Sin embargo, la trashumancia en Gran Canaria también enfrenta numerosos retos. El abandono rural, la competencia con otros sectores económicos, el cambio climático y las dificultades para acceder a la tierra y al agua son algunos de los principales desafíos que amenazan con hacer desaparecer esta práctica milenaria.

A pesar de las dificultades, existen iniciativas y proyectos que buscan garantizar la supervivencia de la trashumancia en Gran Canaria. El reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ha sido un paso importante para la valorización de esta tradición.

Además, se están desarrollando diferentes acciones para apoyar a los pastores, como la mejora de las infraestructuras, la promoción de productos locales y la educación ambiental.

La trashumancia en Gran Canaria es un tesoro cultural y natural que debemos preservar para las generaciones futuras. Es un ejemplo de cómo la actividad humana puede coexistir en armonía con el medio ambiente.

Imágenes disponibles en: Shutterstock | iStock | Alamy

No hay comentarios:

Publicar un comentario